A ver si me explico
Hay quienes creen que el hablar de fútbol no corresponde a los intelectuales. Es más, hay quienes dicen no interesarles el fútbol, como una señal clara de inteligencia y vida cultural superior.
Claro que hay grandes apasionados por este deporte, que son mandatarios importantes, intelectuales realmente importantes, profesionales, filósofos, artistas y todo aquel que pueda, o crea que puede, renegar de la maravilla que significa el fútbol bien jugado.
Entonces pregunto ¿puedo hablar de fútbol?
Bien, si Ud. me ha concedido el favor de permitírmelo, diré, que aunque a muchos no les guste, soy de River, y tengo que decir, que el tema Beligoy (el árbitro de Godoy Cruz-River), me ha empujado a escribir sobre este tema.
Más allá de si vio la mano o no, que estoy seguro de que no la vio, porque además no fue mano de Funes Mori, me interesa detenerme en el asistente de línea, que si vio que la paró con el pecho antes de hacer el gol, y tanto es así, que amagó a salir corriendo para el centro de la cancha y nunca levantó el banderín. El árbitro, que venía a cuarenta metros, en una clara demostración de ineficiencia, anuló la jugada, y ante la airada queja de los jugadores de River y evidenciando su duda, fue a consultar a su asistente, del que debió evaluar su actitud de convalidar el gol, pero no lo hizo.
Se hablaron al oído y claro, con la hinchas de Godoy Cruz a medio metros, tirando de todo e insultando, convinieron en anular el gol que había sido legítimo y amonestar a Funes Mori, como muestra de su “jugada desleal”.
River no es Estudiantes, que en lo que va del campeonato recibió seis penales a favor. A river, hace quince días le dieron uno, después de un año.
Y mi reflexión va más allá del juego y los resultados (porque además River juega horrible), mi reflexión tiene que ver con lo que los periodistas deportivos, generan.
Sin que en esto se incluya una crítica a Boca, que nada tiene que ver con los fallos arbitrales contra River, todos sabemos que Boca vende, y que los periodistas no le pegan a Boca, para seguir vendiendo. River, en cambio, vende cuando se le pega, porque la mayoría “compra” Boca. Por eso la última semana, los programas de televisión y cualquier opinador que nunca pisó una pelota, hablaron solo de Tinelli (como siempre) y de Capa, que “está de turno”.
Otro tema. Siempre he sostenido que la cancha de River lo perjudica. ¿Porqué?, porque el cobarde asistente de Beligoy, en la cancha de River, con la hinchada a doscientos metros, hubiese dado el gol, y el también cobarde de Beligoy también.
Son solo reflexiones de un hincha, no escribo esto para “llorar”, si alguien quire regocijarse con mi queja, no entendió lo que quise expresar, más allá de los colores de mi club.