miércoles, 4 de agosto de 2010

“Facho”
Un joven que de dictaduras y caños de Itaka apoyados en el cuello debe saber mucho –porque yo cuando gobernaban Videla y sus secuaces, tenía 19 años- me dijo que había leído mis artículos sobre el matrimonio gay, y que por lo que había visto, yo soy un “facho”. Ni pienso pontificar sobre el sentido de esa palabra, porque este muchacho no lo sabe, simplemente, y debiera buscar él su significado. La mayoría de los que califican a diestra y siniestra, utilizan esa palabra como un símbolo de “adepto a las dictaduras”. No saben nada.
Estar de acuerdo con una dictadura como la que comenzó en el país el 24 de Marzo de 1976, es estar de acuerdo con "desaparecer" gente, es decir, esconderla sin dar información a nadie y torturarla hasta que muera, tirarla por el embudo del Embalse del Dique San Roque para que la triture la turbina, o fusilarla.
Si quieren saber lo que duele un testimonio de un torturado, pueden leer “Nunca Más”, editado por la CONADEP, y entregado por Ernesto Sábato a Raúl Alfonsín, dos emblemas de democracia, aunque se prodiguen e chistes fáciles.
En ese libro que ninguno de los de "Quebracho" debe haber leído, se relata como a un hombre desnudo, mojado sobre una “parrilla”, se lo picanea mostrándole la bombacha ensangrentada de su mujer, que también ha sido “chupada”.
Eso fue la dictadura de Videla, además de comernos la cabeza con el miedo y la desconfianza mutua entre ciudadanos.
Tampoco fueron mejor los “montos” y los del “ERP”, porque los extremos se juntan, y si no vean a Firmenich en el casamiento de Born; el secuestrador y el secuestrado; delincuente y casamentero.
No saben nada, no usen más esos términos idiotas porque no sufrieron la persecución en las aulas de la universidad, ni les gatillaron un arma en la cabeza, solo por tener pelo largo y ser estudiante, cuando no tenía yo ninguna militancia política.
Creen que pueden utilizar la palabra “facho” para definir a un tipo como yo, que está verdaderamente preocupado, porque en Tucumán, un concejal vestido de mujer, se casó legalmente con un funcionario del gobierno.
El que hace de mujer se casó de blanco, porque era su sueño, y además, quiere adoptar un niño, porque no le alcanzan los hijos de su pareja, nacidos cuando él no había probado aún, las mieles de un hombre-mujer, y se casó con la madre de los chicos.
Vuelvo a repetir: no discrimino, elijo. "Facho" es otra cosa, a ver si lo comprenden.