miércoles, 18 de agosto de 2010

Ahora estamos inquietos
Hoy he leído que el ministro Fernández ha reconocido que la gente está inquita por la inseguridad. Es algo.
En realidad, ese “está inquieta” significa, aunque el ministro no lo diga, o no lo piense: “la gente tiene miedo, está cansada de pedir justicia en vano. Tiene pánico de que sus hijos salgan, y no deja de ver asesinatos, secuestros y violaciones de reincidentes liberados por jueces inescrupulosos que siempre alegan que la Ley les permitió liberar a las ratas, sin explicar que la misma Ley les permite tenerlos presos, ofendiendo nuestra inteligencia y amparándose en su custodia, que a diferencia de los simples mortales (hoy más que nunca), puede matar a un delincuente si lo encuentra dentro de su casa. Si lo hago yo, voy preso y arruino la vida de mi familia.
Me da mucha lástima cuando los familiares de las víctimas piden justicia. Me parece un acto de ingenuidad, y el reclamo que más beneficia a los funcionarios.