Matrimonios y algo más
El pasado sábado durante el programa “Cerebros en Fuga” que se emite por AM 950 Radio Belgrano, de 9 a 13 hs. y en el cual participo junto a un equipo consolidado desde hace tres años, Gustavo Hierro, nuestro analista político, entrevistó al aire, vía telefónica, a Osvaldo Bazán, conocido por haber trabajado en programas televisivos y por haber escrito un libro con la historia de la homosexualidad. Precisamente por eso fue convocado por nuestro compañero de mesa, para que explicase su punto de vista sobre la discusión legislativa sobre el matrimonio homosexual.
Claro, con mucha información y brillante en su exposición, mencionó, que el matrimonio heterosexual, no es un legado de Dios, sino que se resolvió que era “normal” en un concilio realizado en el año 1250, con lo cual, se convierte, evidentemente en un invento del hombre. Convengamos que si desde 1250 los heterosexuales tenemos internalizado ese concepto, bastante justificado está el sostenerlo… por los siglos de los siglos.
Repito que su exposición fue brillante, aunque no coincida yo con varias de las observaciones hechas por Bazán.
Lamentablemente, cuando se despedía dijo que el tema de la homosexualidad “está ahí”, no se puede dejar de verlo, y que los ignorantes podían seguir en su postura, o algo así. Lo que si me retumbó en mi cabeza, fue la palabra “ignorantes”.
No quise intervenir en la conversación porque veía, en el reloj del estudio, que se venía el “top”, y no deseaba atrasar el cierre de la nota.
Cuando fuimos al corte, ya fuera del estudio, le manifesté mi incomodidad al “Turco” Manzur y a Gustavo, por el cierre de la nota. Le pedí a Carolina Cipolla, la conductora, me diera la palabra al abrir el bloque siguiente, y después de comentar lo brillante de la exposición del periodista entrevistado, me había molestado que nos tratara de ignorantes a los que no pensamos como él, o sea, a los heterosexuales con distinta opinión, esos a los cuales no defiende, por lo general, el INADI. Mis compañeros reconocieron que la palabra utilizada no había sido del todo feliz, pero sostengo que una persona inteligente, con un nivel cultural manifiesto y que puede expresar en forma brillante su pensamiento, no se equivoca en la elección de la última palabra. Por lo cual me sentí agredido, porque yo no trato de ignorantes a los homosexuales que conozco o que veo ocacionalmente.
Le recordé a la mesa, que siempre expreso que los extremos de tocan, y esta fue una demostración más, terminando con este relato: durante la dictadura militar, sobre la cual muchos se rasgan las vestiduras y no tienen ni idea de lo que sufrimos quienes nos sentimos espiados y perseguidos, discutí en una oportunidad, durante una reunión en casa de una familia amiga, con el entonces Coronel Ruidrejo, que era el director del Instituto Nacional de Cinematografía. La discusión comenzó cuando dijo que había que censurar las películas, porque no todo el mundo tiene la capacidad para entender lo que se muestra. Inmediatamente me acordé de este episodio, cuando Bazán dijo: ignorantes.
Repito, los extremos se tocan.